Bienestar y prevención

Agosto 29, 2025

Infecciones de transmisión sexual (ITS): ¿cuáles son sus síntomas y qué tipos existen?

Dra. Obando Porras, Luz María Mercedes

Dra. Obando Porras, Luz María Mercedes GINECOLOGÍA Y OBSTETRICIA

Infecciones de transmisión sexual (ITS): ¿cuáles son sus síntomas y qué tipos existen?

¿Sabías que muchas infecciones de transmisión sexual (ITS) pueden presentarse sin síntomas evidentes? Estas infecciones, causadas por bacterias, virus o parásitos, representan un riesgo para cualquier persona sexualmente activa. De hecho, existen más de 20 tipos diferentes de ITS, incluyendo clamidia, gonorrea, sífilis, herpes, VIH, VPH, hepatitis B y tricomoniasis.

En esta guía completa, analizaremos a detalle qué son las infecciones de transmisión sexual, sus principales síntomas, los diferentes tipos que existen y cómo puedes protegerte eficazmente.

Recuerda que, sin el tratamiento adecuado, estas infecciones pueden ocasionar serios problemas de salud, por lo que la información y prevención resultan fundamentales para tu bienestar.

¿Qué son las infecciones de transmisión sexual?

Las infecciones de transmisión sexual (ITS), antes llamadas enfermedades venéreas, se transmiten principalmente a través de las relaciones sexuales vaginales, anales u orales. Aunque afectan tanto a hombres como a mujeres, las consecuencias más graves de salud suelen padecerlas las mujeres. 

Además, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se registran niveles más altos de estas infecciones en personas entre 15 y 24 años, en comparación con grupos de mayor edad. Sin embargo, lo más preocupante es que muchas ITS no presentan síntomas o solo causan manifestaciones leves, lo que dificulta su detección temprana.

Síntomas comunes de las infecciones de transmisión sexual

Muchas de las infecciones de transmisión sexual (ITS) pueden permanecer sin síntomas durante largo tiempo, manifestándose únicamente cuando ya han causado complicaciones.

Síntomas en mujeres

Las mujeres suelen experimentar síntomas específicos como: 

  • Flujo vaginal anormal (amarillento, verdoso o con mal olor)
  • Dolor en la parte baja del abdomen
  • Sangrado vaginal fuera del periodo menstrual
  • Dolor o sangrado durante las relaciones sexuales
  • Picazón vulvovaginal
  • Ardor al orinar
     

Síntomas en hombres

Los hombres pueden notar:

  • Secreción uretral (a menudo turbia o con sangre)
  • Dolor o ardor al orinar
  • Inflamación o dolor testicular
  • Irritación o picazón alrededor de los genitales
  • Inflamación de los ganglios linfáticos en la ingle

Además, tanto hombres como mujeres pueden presentar úlceras, verrugas o llagas en genitales, boca o ano; ardor al orinar; fiebre; y malestar general.

Causas de infecciones de transmisión sexual

Las infecciones de transmisión sexual son causadas por diversos microorganismos que pueden infectar tu cuerpo durante contactos íntimos sin protección. Entender sus causas y factores de riesgo es fundamental para prevenirlas efectivamente.

Se han identificado más de 30 bacterias, virus y parásitos capaces de transmitirse por contacto sexual. Los principales agentes son:

  • Bacterias: causantes de clamidia, gonorrea y sífilis
  • Virus: responsables del VIH/SIDA, herpes genital, VPH y hepatitis B
  • Parásitos: como el que causa la tricomoniasis
  • Otros: hongos e insectos como los ácaros de la sarna

Asimismo, las ITS pueden transmitirse principalmente por tres vías:

  • Sexual: a través del contacto con semen, líquido preeyaculatorio, fluidos vaginales o sangre durante relaciones sin preservativo.
  • Sanguínea: por contacto directo con sangre o compartir elementos cortopunzantes o transfusiones sanguíneas.
  • Perinatal: durante el embarazo, parto o lactancia.
     

Factores que aumentan el riesgo de contagio

Ciertos comportamientos incrementan la probabilidad de contraer una ITS, estos son:

  • Tener relaciones sexuales sin protección
  • Inicio precoz de relaciones sexuales
  • Múltiples parejas sexuales
  • Antecedentes de otras ITS
  • Consumo excesivo de alcohol o drogas
  • Compartir agujas

Recuerda que, con detección temprana y tratamiento adecuado, el riesgo de transmisión disminuye considerablemente.

Tipos de infecciones de transmisión sexual más comunes

Se clasifican los patógenos que causan enfermedades de transmisión sexual según su tipo, afectando diferentes partes del cuerpo con distintos síntomas y tratamientos.

ITS causadas por bacterias

Las infecciones bacterianas como clamidia, gonorrea y sífilis son tratables con antibióticos. La sífilis produce llagas indoloras y puede afectar el cerebro en etapas avanzadas. La gonorrea causa secreciones y dolor al orinar, mientras que la clamidia suele ser asintomática, pero puede provocar enfermedad inflamatoria pélvica y posterior infertilidad.

ITS causadas por virus

Las infecciones virales generalmente no tienen cura definitiva. El VPH puede causar verrugas genitales y está asociado a más de 300 millones de muertes anuales por cáncer cervical, según cifras de la OMS. Por otro lado, el VIH afecta al sistema inmunitario debilitándolo progresivamente. Otras ETS en esta categoría son el herpes genital, la hepatitis B y el molusco contagioso.

ITS causadas por parásitos

La tricomoniasis es causada por un protozoo unicelular y es la ITS curable más común. La sarna, provocada por ácaros, causa picazón intensa y erupciones. También están las ladillas o piojos púbicos.

ITS con manifestaciones en la piel y las mucosas

Algunas ITS producen manifestaciones cutáneas como verrugas (VPH), llagas (sífilis) y ampollas (herpes). El molusco contagioso también afecta la piel.

ITS que pueden aparecer en la boca

El sexo oral puede transmitir herpes, clamidia, gonorrea y sífilis a la boca. La gonorrea oral afecta principalmente la faringe. Los síntomas incluyen dolor de garganta, llagas y amigdalitis.

Tratamiento de las infecciones de transmisión sexual

El tratamiento de las infecciones de transmisión sexual varía según el tipo de microorganismo causante. El enfoque dependerá principalmente de si la infección es causada por bacterias, virus o parásitos.

Para las ITS bacterianas (clamidia, gonorrea y sífilis) y parasitarias (tricomoniasis), los antibióticos o antiparasitarios son altamente efectivos, logrando curar completamente la infección. Los tratamientos más comunes incluyen doxiciclina (dos dosis diarias durante siete días) o azitromicina (dosis única).

Por otra parte, las infecciones virales como el herpes, VIH o hepatitis B no tienen cura definitiva, aunque existen medicamentos antivirales que controlan eficazmente los síntomas y reducen el riesgo de transmisión. En el caso del VIH, los antivirales pueden mantener la infección bajo control durante muchos años e incluso reducir la carga viral hasta niveles indetectables.

Independientemente del tipo de infección, es fundamental completar el tratamiento indicado por el médico, incluso si los síntomas desaparecen antes. Además, es fundamental evitar relaciones sexuales hasta siete días después de completar el tratamiento con antibióticos, o hasta que el especialista lo recomiende, acudiendo siempre a su cita de control posterior al tratamiento.

La resistencia a los antimicrobianos, especialmente en la gonorrea, representa un desafío creciente que limita las opciones de tratamiento. Y si estás embarazada, recibir tratamiento inmediato puede prevenir la transmisión al bebé.

Para confirmar la eficacia del tratamiento, te recomendamos hacerlo en un lugar seguro y confiable como la especialidad de Ginecología y Obstetricia de la Clínica Stella Maris, donde podrás realizar pruebas de seguimiento.

Consecuencias de no tratar las infecciones de transmisión sexual​

No tratar a tiempo las infecciones de transmisión sexual puede desencadenar graves complicaciones para tu salud a largo plazo, incluso años después de la infección inicial. Una de las complicaciones más graves es la infertilidad, que puede afectar tanto a hombres como a mujeres.

En el caso femenino, infecciones como la clamidia y la gonorrea pueden evolucionar a enfermedad inflamatoria pélvica, afectando entre el 10% y 40% de los casos no tratados. Esta condición daña las trompas de Falopio, aumentando considerablemente el riesgo de embarazos ectópicos.

Asimismo, ciertas ITS incrementan la probabilidad de desarrollar cáncer. El virus del papiloma humano es responsable del 70% de los casos de cáncer cervicouterino, mientras que la hepatitis B puede provocar cirrosis y cáncer hepático, causando millones de muertes anualmente.

Además, las personas con herpes genital o sífilis tienen hasta tres veces más riesgo de contraer VIH durante relaciones sexuales, según la CDC. Por otra parte, la sífilis no tratada puede progresar hacia fases avanzadas, provocando alteraciones neurológicas, cardiovasculares y parálisis.

Durante el embarazo, las complicaciones son particularmente graves. La transmisión materno infantil puede causar muerte prenatal, nacimientos prematuros, bajo peso al nacer, septicemia, conjuntivitis neonatal y anomalías congénitas.

Medidas preventivas de las infecciones de transmisión sexual

Prevenir las infecciones de transmisión sexual es mucho más efectivo que tratarlas. Adoptar prácticas sexuales seguras reduce significativamente el riesgo de contagio.

Métodos de barrera: uso correcto del preservativo

El preservativo, masculino o femenino, constituye el método de barrera más
eficaz para reducir el riesgo de transmisión de ITS. Para su eficacia, debes colocarlo antes de cualquier contacto genital y verificar la fecha de caducidad. Además, evita usar lubricantes a base de aceite con preservativos de látex.

Comunicación con la pareja sobre las ITS

Hablar abiertamente con tu pareja sobre historial sexual, pruebas realizadas y posibles diagnósticos es fundamental para una sexualidad responsable. Esta conversación, aunque incómoda inicialmente, fortalece la confianza y promueve decisiones informadas.

Vacunas disponibles para prevenir algunas ITS

Actualmente existen vacunas efectivas contra el VPH y la hepatitis B. La vacuna contra el VPH se recomienda idealmente antes del inicio de la actividad sexual. Mientras tanto, la vacuna contra hepatitis B forma parte del calendario vacunal infantil.

Importancia de las pruebas de detección periódicas

Las revisiones regulares permiten detectar infecciones asintomáticas antes de que causen complicaciones. Si eres sexualmente activo, considera realizar pruebas periódicas, especialmente tras contactos de riesgo o al iniciar nuevas relaciones.

¿Cuándo acudir al médico?

Las infecciones de transmisión sexual representan un problema de salud mundial que afecta a millones de personas anualmente. Anteriormente, hemos analizado sus síntomas, causas, tipos y tratamientos disponibles. Sin embargo, el dato más preocupante sigue siendo que muchas de estas infecciones permanecen asintomáticas durante largo tiempo, lo que dificulta su diagnóstico temprano.

Cualquier persona sexualmente activa puede contraer una ITS, independientemente de su edad o género. Por ello, las pruebas de detección periódicas resultan fundamentales.

Debes buscar atención médica inmediata si has tenido contacto sexual y notas cualquier signo inusual. No esperes a que los síntomas empeoren, ya que algunas ITS pueden causar problemas graves e irreversibles si no se tratan. 

Para un diagnóstico preciso, acude a una evaluación médica especializada, como la que ofrecen los especialistas en Ginecología y Obstetricia o los especialistas en Urología de Clínica Stella Maris. Recuerda que los síntomas pueden aparecer y desaparecer con el tiempo, pero esto no significa que la enfermedad se haya curado. El seguimiento médico y tratamiento oportuno es clave para proteger tu salud sexual.

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