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CopiadoEnero 16, 2025
¿Qué es un golpe de calor y cómo actuar ante uno?

El golpe de calor es una condición médica grave donde la temperatura corporal puede alcanzar los 40°C o más en tan solo 10 a 15 minutos. De hecho, esta peligrosa elevación de temperatura puede causar daños permanentes en órganos vitales como el cerebro, el corazón o los pulmones, si no se trata a tiempo.
Esta emergencia médica afecta especialmente a niños menores de 5 años y adultos mayores, aunque también puede presentarse en deportistas jóvenes o personas expuestas a altas temperaturas sin ventilación adecuada.
En esta guía completa, aprenderás a identificar los síntomas del golpe de calor, las medidas inmediatas que debes tomar y, lo más importante, cómo prevenirlo para proteger tu salud y la de tus seres queridos.
¿Qué es golpe de calor?
Un golpe de calor es una emergencia médica que requiere atención inmediata y se produce cuando el cuerpo pierde la capacidad de regular su temperatura.
En particular, esto ocurre en condiciones de calor extremo cuando los mecanismos naturales de enfriamiento del cuerpo fallan y la temperatura corporal se eleva hasta superar los 40°C.
En casos de ejercicio en ambientes extremos, esta elevación es rápida (en apenas 10 a 15 minutos), pero en exposición pasiva (como durante una ola de calor), puede tardar horas en desarrollarse.
Por ello, es importante diferenciar entre golpe de calor clásico y de esfuerzo. El golpe de calor clásico y el de esfuerzo tienen mecanismos y factores de riesgo ligeramente diferentes, los cuales veremos a continuación:

Síntomas de golpe de calor
Los signos de alarma que debes reconocer incluyen:
- Temperatura corporal extremadamente alta (superior a 40°C).
- Piel caliente, enrojecida y seca (sin sudoración).
- Sudoración en fases iniciales: en los casos de golpe de calor por esfuerzo, puede haber sudoración abundante inicialmente antes de que la piel se vuelva seca.
- Pulso acelerado y fuerte.
- Dolor de cabeza intenso y mareos.
- Confusión mental y posible pérdida de conocimiento.
- Convulsiones: son poco frecuentes, pero pueden ocurrir en casos graves debido a daño neurológico.
Causas del golpe de calor
Tu sistema de control de temperatura corporal puede sobrecargarse por diversas razones. Particularmente, cuando la temperatura ambiente supera los 40°C, tu cuerpo lucha por mantener su equilibrio térmico.
Los factores ambientales juegan un papel crucial en el desarrollo de esta condición. Notablemente, cuando la humedad supera el 75%, tu piel no puede evaporar el sudor eficientemente.
Por ello, también es importante tener en cuenta el índice de calor o sensación térmica. El índice de calor se obtiene usando las cifras de temperatura y humedad, que tienen un impacto directo en la regulación corporal, por lo que debes tener cuidado en los días en que el índice de calor es alto.
Asimismo, los siguientes factores pueden desencadenar un golpe de calor:
- Exposición prolongada a altas temperaturas
- Esfuerzo físico intenso en ambientes calurosos
- Falta de ventilación adecuada
- Deshidratación severa
- Uso excesivo de ropa que impide la transpiración
También, ciertos medicamentos como vasoconstrictores, diuréticos, antidepresivos, anticolinérgicos y antipsicóticos, pueden aumentar el riesgo de sufrir un golpe de calor.
Tu condición física también influye significativamente. Las personas con obesidad, enfermedades cardíacas, problemas respiratorios o diabetes tienen mayor dificultad para regular su temperatura corporal.
¿A quiénes afecta el golpe de calor?
Ciertos grupos de personas enfrentan un riesgo significativamente mayor de sufrir un golpe de calor. Por ello, es importante que conozcas si tú o tus seres queridos pertenecen a estos grupos vulnerables.
Niños y adultos mayores
Los niños menores de 18 meses y los adultos mayores de 65 años son especialmente susceptibles. En los niños, esto se debe a que su sistema nervioso central no está completamente desarrollado, mientras que en los adultos mayores, este sistema comienza a deteriorarse.
Deportistas y trabajadores al aire libre
Los atletas y trabajadores expuestos al sol pueden experimentar un aumento rápido de la temperatura corporal. A pesar de que los deportistas pueden sudar entre 1 y 2 litros por hora, la mayoría consume menos líquido del que pierde. Asimismo, los trabajadores que utilizan ropa de protección pesada, como bomberos y trabajadores de fundición, enfrentan un riesgo similar.
Personas con condiciones médicas preexistentes
Las siguientes condiciones aumentan significativamente tu riesgo:
- Enfermedades cardiovasculares y respiratorias
- Diabetes e hipertensión arterial
- Obesidad y sedentarismo
Un dato alarmante muestra que el golpe de calor es la primera causa de defunción relacionada con el clima. Por lo tanto, si padeces alguna de estas condiciones, debes tomar precauciones adicionales, especialmente durante las olas de calor.
Tratamiento del golpe de calor
Ante una emergencia por golpe de calor, actuar con rapidez puede salvar una vida. Si la temperatura corporal alcanza valores entre 39.5 y 40°C, se debe iniciar tratamiento.
La prioridad es enfriar rápidamente al paciente. El método más eficaz, según las guías actuales, es la inmersión en agua fría a 1-15°C, especialmente en el golpe de calor por esfuerzo, ya que disminuye la temperatura corporal entre 0.2-0.5°C por minuto.
A continuación, te indicaremos qué hacer ante un golpe de calor:
Golpe de calor: primeros auxilios
- Llama inmediatamente al número de emergencias (106).
- Traslada a la persona a un lugar fresco y ventilado.
- Colócala en posición semisentada para facilitar la respiración.
- Retira el exceso de ropa.
- Realiza enfriamiento activo agresivo con inmersión en agua helada, especialmente en deportistas. Sin embargo, es recomendable evitar agua muy fría en casos de golpes de calor clásicos en adultos mayores.
- Si la persona está consciente, hidrátela con bebidas con electrolitos (soluciones comerciales).
Asimismo, ten cuidado de no hacer lo siguiente con la persona afectada: administrarle medicamentos antifebriles, darle bebidas con alcohol o cafeína, o friccionarle la piel con alcohol.
Recuerda que es fundamental mantener a la persona bajo observación constante hasta que llegue la ayuda médica, monitoreando sus signos vitales y nivel de consciencia.
¿Cómo recuperarse de un golpe de calor?
La recuperación después de un golpe de calor requiere atención médica especializada y un seguimiento cuidadoso. Inicialmente, el tratamiento se realiza en una unidad de cuidados intensivos, donde los médicos pueden monitorear constantemente tus signos vitales.
El período de recuperación variará según la gravedad del episodio inicial y los daños ocasionados. Algunos de los factores que también influyen son la edad y la condición física previa.
Es fundamental mantener un seguimiento médico regular, ya que los daños en órganos como el corazón, los pulmones, los riñones, el hígado y el cerebro pueden requerir atención prolongada. Tu médico determinará el momento adecuado para reanudar gradualmente tus actividades normales.
Consecuencias del golpe de calor
Las consecuencias de un golpe de calor pueden ser graves y duraderas para tu salud. Los estudios médicos revelan que la tasa de mortalidad oscila entre 10% y 50% de los casos.
Asimismo, algunos de los efectos en tu organismo pueden ser duraderos, tales como:
- Daño neurológico permanente en 7-20% de sobrevivientes.
- Deterioro cognitivo en 7% de casos por esfuerzo.
- Riesgo de mortalidad hasta 65% en casos que requieren UCI.
- Insuficiencia renal en el 5-25% de casos.
- Rabdomiólisis y daño tisular.
El daño puede empeorar significativamente si no recibes tratamiento inmediato, afectando temporalmente o permanentemente órganos vitales.
¿Cómo prevenir el golpe de calor?
Prevenir un golpe de calor comienza con pequeñas acciones diarias que pueden marcar una gran diferencia en tu seguridad.
Sigue estas pautas esenciales para mantenerte protegido:
- Bebe agua regularmente, incluso antes de sentir sed.
- Usa ropa ligera y de colores claros.
- Evita actividades intensas entre las 11:00 y 16:00 horas.
- Busca lugares frescos y ventilados.
- Protege tu cabeza con sombreros o gorras.
Recuerda que el índice de calor (temperatura + humedad) puede ser un mejor indicador del riesgo de golpe de calor que la temperatura ambiente sola. En índices superiores a 39°C, evita actividades físicas intensas al aire libre.
Además, si trabajas al aire libre o eres deportista, realiza pausas de enfriamiento programadas, mantén cerca una fuente de agua fresca y utiliza prendas refrigerantes.
Finalmente, la prevención también implica estar atento a las señales tempranas de agotamiento por calor. Si notas fatiga inusual, dolor de cabeza o mareos leves, busca inmediatamente un lugar fresco y aumenta tu ingesta de líquidos.
Preguntas frecuentes sobre el golpe de calor
¿Cuál es la diferencia entre golpe de calor y agotamiento por calor?
Es fundamental distinguir entre el agotamiento por calor y el golpe de calor. Por ello, aquí te mostramos sus principales características:
- Agotamiento por calor: piel fría y húmeda, temperatura normal o levemente elevada, sudoración excesiva y pulso rápido pero débil.
- Golpe de calor: piel caliente y seca, temperatura superior a 40°C, ausencia de sudoración y pulso rápido y fuerte.
Asimismo, el agotamiento por calor, aunque menos grave, puede convertirse en un golpe de calor si no se trata adecuadamente.
¿Cuánto dura un golpe de calor?
La rapidez con la que se desarrolla un golpe de calor puede sorprenderte. Específicamente, esta condición puede evolucionar en un período de 1 a 6 horas. En casos graves, si no recibes atención médica inmediata, la situación puede volverse crítica en menos de una hora.
¿Qué enfermedades pueden producirse por el calor?
Otros problemas que guardan similitud con el golpe de calor y se generan por el aumento de la temperatura son: calambres por calor, síncope por calor y sarpullido por calor.
Como ves, los golpes de calor representan una emergencia médica que exige atención inmediata. Aunque cualquier persona puede sufrirlo, ciertos grupos como niños, adultos mayores y deportistas necesitan precauciones adicionales. La prevención resulta fundamental para proteger tu salud.
Ante los primeros síntomas, actúa rápidamente, pues cada minuto cuenta. Si sospechas de un golpe de calor, busca ayuda médica de inmediato. Para una atención especializada, en Clínica Stella Maris puedes acudir a los servicios de Emergencia Adulta y de Emergencia Pediátrica, según corresponda.
Recuerda que tu mejor defensa es estar informado y preparado. Comparte esta información con tus seres queridos, especialmente si pertenecen a grupos de alto riesgo. ¡La prevención y el reconocimiento temprano de síntomas salvan vidas!





