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CopiadoAgosto 26, 2025
Faringitis: síntomas, causas y tratamiento

Dra. Seto Regis, Marisol Victoria OTORRINOLARINGOLOGÍA

¿Alguna vez has sentido ese molesto dolor de garganta que dificulta tragar o hablar? La faringitis es una de las causas más comunes de consulta en atención primaria y servicios de urgencias, especialmente durante los meses de invierno.
En aproximadamente el 70-80% de los casos, la faringitis tiene un origen viral y suele
mejorar por sí sola sin necesidad del uso de antibióticos. Sin embargo, las infecciones bacterianas también pueden ser responsables, siendo el estreptococo beta hemolítico del grupo A el agente más común.
Esta guía médica especializada te proporcionará el conocimiento necesario sobre la faringitis aguda y crónica. Conocerá los síntomas que caracterizan cada tipo, las diversas causas subyacentes, y los tratamientos más efectivos según su condición específica.
¿Qué es faringitis?
La faringitis constituye la inflamación de la faringe, esa región posterior de la garganta ubicada estratégicamente entre las amígdalas y la laringe. Este proceso inflamatorio afecta la mucosa de la garganta y el tejido linfoide presente en la zona.
Diferencia entre faringitis y amigdalitis
Estos términos médicos, aunque frecuentemente intercambiables en el lenguaje cotidiano, poseen significados específicos distintos:
- Faringitis: la inflamación se concentra en la faringe o garganta.
- Amigdalitis: inflamación específica de las estructuras amigdalinas.
La faringoamigdalitis, en cambio, involucra simultáneamente amígdalas y otras estructuras de la faringe. En ese sentido, ambas condiciones suelen coexistir.
Faringitis viral vs. bacteriana
Mientras que las infecciones virales tienden a producir síntomas más leves, las bacterianas se presentan con mayor severidad. Estas últimas típicamente incluyen fiebre elevada, dolor faríngeo intenso y la presencia de exudado blanquecino característico.
Síntomas de faringitis
Reconocer los síntomas de faringitis resulta fundamental para recibir el cuidado médico apropiado.
Por ejemplo, las faringitis virales típicamente incluyen rinorrea, tos, cefalea y malestar generalizado con febrícula. Mientras que las bacterianas, particularmente estreptocócicas, se caracterizan por inicio súbito, fiebre elevada, escalofríos, mialgias y disfagia marcada.
Además, entre los síntomas más frecuentes se encuentran:
Dolor de garganta
El dolor de garganta constituye el síntoma más característico, presentándose con intensidades variables desde una molestia leve hasta un dolor punzante intenso. Este síntoma suele desarrollarse rápidamente, particularmente en casos de infección estreptocócica.
Dificultad para tragar
La odinofagia o dolor al tragar aparece prácticamente en todos los casos y puede extenderse durante la fonación. Los pacientes frecuentemente presentan enrojecimiento faríngeo con inflamación visible.
La linfadenopatía cervical, caracterizada por ganglios inflamados y dolorosos al tacto, representa otro síntoma común.
Causas de la faringitis
Los agentes infecciosos constituyen el origen principal de esta afección, donde los patógenos virales predominan significativamente, representando entre el 80% y 90% de los episodios tanto en niños, como adultos.
Entre los principales agentes virales se encuentran los responsables del resfriado común y la influenza, como el rinovirus, coronavirus y adenovirus. Otro agente importante es el virus de Epstein-Barr, causante de la mononucleosis infecciosa.
Las infecciones bacterianas, aunque menos prevalentes, requieren especial atención médica. El Streptococcus pyogenes (estreptococo beta-hemolítico del grupo A) representa el agente bacteriano predominante. Otras bacterias como clamidia, micoplasma y gonorrea pueden originar faringitis, particularmente mediante transmisión sexual oral-genital.
Diversos factores de riesgo incrementan la susceptibilidad a desarrollar esta condición:
- Exposición a irritantes: tabaquismo, humo de segunda mano, polvo y contaminantes ambientales.
- Factores personales: estrés, uso excesivo de la voz, respiración bucal y cambios hormonales.
- Condiciones médicas: reflujo gastroesofágico, alergias y sequedad ambiental.
Las infecciones fúngicas por Candida representan una causa menos común, manifestándose principalmente en pacientes con compromiso inmunológico.
Tipos de faringitis
La clasificación médica de los procesos inflamatorios faríngeos permite identificar el tratamiento más adecuado según la duración y el origen específico de cada caso. A continuación, veamos los más comunes:
1. Faringitis aguda
Esta variante se manifiesta como una inflamación súbita de la faringe que típicamente se resuelve en menos de tres semanas. Durante el invierno, es una de las principales causas de consulta médica.
2. Faringitis crónica
La persistencia inflamatoria por más de dos semanas o su aparición recurrente caracteriza esta forma. Factores como el hábito tabáquico, el consumo de alcohol, la exposición continua a irritantes ambientales o el reflujo gastroesofágico frecuentemente contribuyen a su desarrollo.
Los pacientes suelen describir sensaciones de sequedad, irritación constante y la necesidad repetida de aclarar la garganta.
3. Faringitis estreptocócica
El estreptococo beta hemolítico del grupo A causa esta forma particular, que muestra mayor prevalencia en niños de 5 a 15 años. El cuadro clínico presenta dolor faríngeo severo, fiebre alta, placas blanquecinas amigdalinas y adenopatías cervicales palpables.
La ausencia de tratamiento oportuno puede desencadenar complicaciones serias como fiebre reumática y glomerulonefritis.
4. Faringitis por hongos o ETS
Las infecciones fúngicas, predominantemente por Candida, frecuentemente se manifiestan con alteraciones de la voz y sensación de cuerpo extraño. Las enfermedades de transmisión sexual, incluyendo gonorrea, clamidia y sífilis, también pueden provocar inflamación faríngea, especialmente tras contacto sexual oral.
Diagnóstico de faringitis
El diagnóstico preciso de la faringitis es la base fundamental para un tratamiento exitoso.
Para ello, se requiere una evaluación clínica especializada que, según la complejidad del caso, puede complementarse con estudios adicionales.
Los Criterios de Centor representan una herramienta clínica para que el profesional de salud identifique infecciones estreptocócicas con mayor precisión. Estos criterios evalúan: fiebre superior a 38°C, exudados amigdalinos, ausencia de tos y adenopatías cervicales dolorosas.
Tratamiento de faringitis
El alivio de los síntomas de faringitis requiere un enfoque integral que priorice tu bienestar. Se tiene como pilares de tratamiento aliviar los síntomas y favorecer la recuperación.
Para casos severos donde la deglución resulta particularmente dificultosa, los corticoides pueden proporcionar alivio significativo al reducir la inflamación faríngea.
Uso de antibióticos en faringitis bacteriana
La prescripción de antibióticos se reserva exclusivamente para casos con evidencia confirmada de infección bacteriana. La penicilina mantiene su posición como tratamiento de elección para faringitis estreptocócica, demostrando eficacia sostenida a lo largo de décadas. Como alternativas de tratamiento está la amoxicilina, mientras que pacientes alérgicos pueden beneficiarse de macrólidos o clindamicina.
El cumplimiento completo del tratamiento prescrito, generalmente durante 10 días, resulta fundamental para prevenir complicaciones.
Medidas domiciliarias y cuidados complementarios
Múltiples remedios caseros para la faringitis pueden complementar eficazmente el tratamiento médico. Las gárgaras con agua tibia y sal, infusiones con miel y limón, incremento en la ingesta de líquidos y humidificación ambiental ofrecen alivio sintomático notable.
Asimismo, te recomendamos evitar irritantes conocidos como tabaco, alcohol y alimentos picantes que pueden prolongar la recuperación.
Preguntas frecuentes
¿La faringitis es contagiosa?
La naturaleza contagiosa de la faringitis es innegable. Su transmisión ocurre principalmente por vía respiratoria mediante las microgotas de saliva liberadas durante la tos, estornudos o conversación de personas infectadas. El período de mayor transmisibilidad coincide con la fase sintomática activa de la infección.
Los pacientes mantienen su capacidad de contagio durante todo el período de enfermedad y aproximadamente una semana posterior. Esta propagación se intensifica entre miembros familiares y contactos próximos, particularmente durante las estaciones frías.
¿Qué es bueno para la faringitis?
Los cuidados domiciliarios incluyen la ingesta abundante de líquidos templados o frescos, junto con gárgaras de agua tibia con sal realizadas múltiples veces diariamente. Las infusiones de limón con miel proporcionan propiedades calmantes adicionales. La humidificación ambiental mantiene las mucosas hidratadas, reduciendo significativamente la irritación faríngea.
¿Es posible la faringitis sin fiebre?
Aunque la fiebre acompaña habitualmente las infecciones bacterianas, ciertos cuadros pueden cursar sin elevación térmica. Las reacciones alérgicas estacionales y el reflujo gastroesofágico pueden provocar dolor faríngeo persistente manteniendo la temperatura corporal normal. Las infecciones virales leves ocasionalmente presentan únicamente febrícula o ausencia completa de fiebre.
¿Qué no comer cuando tienes faringitis?
Los pacientes deben restringir el consumo de:
- Temperaturas extremas en alimentos y bebidas
- Condimentos intensos y preparaciones picantes
- Frutas cítricas y otros alimentos ácidos
- Bebidas alcohólicas y productos con cafeína
- Texturas duras como frutos secos y galletas crujientes
- Lácteos, debido a su potencial para incrementar la producción mucosa
¿Cómo distinguir entre laringitis y faringitis?
Estas afecciones presentan localizaciones anatómicas distintas con síntomas característicos. La faringitis compromete la faringe posterior, generando principalmente odinofagia y ocasionalmente fiebre. La laringitis afecta la laringe, sede de las cuerdas vocales, resultando en disfonía o afonía como signo específico. Mientras la faringitis complica primordialmente la deglución, la laringitis impacta fundamentalmente la fonación.
¿Buscas especialistas para tratar la faringitis?
La salud de tu faringe merece atención especializada y cuidado apropiado. Reconocer tempranamente los síntomas característicos—dolor de garganta, dificultad para deglutir y fiebre—te permitirá tomar decisiones informadas sobre tu atención médica.
Si los síntomas persisten por más de 3 a 5 días, solicita una cita en la especialidad de Otorrinolaringología. En Clínica Stella Maris te brindamos una evaluación completa y personalizada.
El diagnóstico preciso y el tratamiento oportuno no solo previenen complicaciones potenciales, sino que también facilitan tu pronta recuperación, restaurando tu bienestar y permitiendo el retorno a tus actividades habituales con confianza.





