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CopiadoDiciembre 5, 2024
Estudios del sueño en niños: cuándo se realiza y cómo prepararse

Dr. Carrillo Ramos, Felipe Santiago NEUROLOGÍA

¿Sabías que aproximadamente un tercio de tu vida transcurre mientras duermes? Sin embargo, para millones de personas, este tiempo vital de descanso se ve afectado por trastornos del sueño que impactan significativamente su calidad de vida.
En ese sentido, los estudios del sueño representan una herramienta fundamental para diagnosticar y tratar estos problemas. Desde la polisomnografía hasta los estudios específicos de apnea del sueño, los centros especializados ofrecen diversos tipos de evaluaciones adaptadas a cada paciente, incluyendo estudios del sueño en niños.
En este artículo, explicaremos a detalle cómo estos estudios pueden ayudarte a identificar y tratar efectivamente estos trastornos del sueño en tu hijo, permitiéndote recuperar el descanso reparador que necesita para mantener una vida saludable.
¿Qué es un estudio del sueño?
Los estudios del sueño son pruebas diagnósticas especializadas que registran diferentes parámetros fisiológicos mientras duermes. Estas evaluaciones indoloras son fundamentales para comprender y diagnosticar diversos trastornos del sueño.
Durante un estudio del sueño, se monitorizan simultáneamente diversos parámetros vitales, que incluyen:
- Ondas cerebrales y actividad cerebral
- Los niveles de oxígeno en la sangre
- Frecuencia cardíaca y respiratoria
- Los movimientos de los ojos y extremidades
- Flujo de aire nasobucal
Estos estudios pueden realizarse tanto en laboratorios especializados del sueño como en tu propio hogar, dependiendo del tipo de evaluación que se requiera.
En un centro del sueño, la prueba generalmente se realiza durante la noche para obtener resultados confiables. Sin embargo, también existen variantes como el Test de Latencias Múltiples y el Test de Mantenimiento de la Vigilia, que se realizan durante el día.
La tecnología moderna permite que estos estudios sean más precisos y completos, utilizando sistemas digitales avanzados para registrar y analizar los datos.
¿Qué señales de alerta requieren un estudio del sueño?
Los problemas del sueño pueden manifestarse de diversas formas, y reconocer los signos de alarma es el primer paso para buscar ayuda profesional. Si tu hijo experimenta alguno de estos síntomas regularmente durante al menos tres noches por semana, podría ser momento de consultar con un especialista.
Los síntomas nocturnos frecuentes son:
- Ronca fuertemente o jadea durante el sueño. Los niños no roncan. Si tú escuchas un sonido estridente o un sonido que te llama la atención durante la noche, tienes que preocuparte.
- Dificultad para conciliar o mantener el sueño.
- Experimenta episodios de respiración irregular o pausada.
- Presenta movimientos involuntarios en piernas o brazos, conocido como “Síndrome de la pierna inquieta”.
- Terrores nocturnos y pesadillas
- Sonambulismo
Durante el día, estos trastornos pueden manifestarse como narcolepsia (somnolencia diurna excesiva y episodios de sueño repentino), cansancio, dificultad para concentrarse, irritabilidad o ansiedad.
Asimismo, cuando los niños ya son más grandes, comienza el trastorno cognitivo. Es decir, no rinde en el colegio o no está atento a clases.
Para facilitar el diagnóstico, es recomendable llevar un diario del sueño durante 1-2 semanas antes de la consulta médica. Registra sus horarios de sueño, siestas, consumo de cafeína y nivel de somnolencia diaria. Esta información será valiosa para determinar si tu hijo necesita realizarse un estudio del sueño específico.
¿Qué puede detectar un estudio del sueño?
Los estudios del sueño son herramientas diagnósticas potentes que pueden detectar una amplia gama de trastornos que afectan el descanso nocturno. A través del monitoreo detallado de las funciones corporales, estos estudios pueden identificar con precisión diversas condiciones que podrían estar afectando la calidad de sueño.
Entre las principales condiciones que pueden detectarse se encuentran:
- Trastornos respiratorios: como la apnea del sueño, donde la respiración se detiene y reinicia repetidamente.
- Alteraciones neurológicas: incluyendo la narcolepsia, que causa somnolencia diurna extrema.
- Trastornos del movimiento: como el síndrome de piernas inquietas y movimientos periódicos de las extremidades.
- Alteraciones conductuales: tales como el trastorno de conducta durante el sueño REM.
- Insomnio crónico: cuando la causa no es aparente y requiere evaluación detallada.
La interpretación experta de los parámetros permite desarrollar un plan de tratamiento personalizado, adaptado específicamente a la condición y necesidades particulares de tu hijo.
¿Cómo se realiza un estudio del sueño?
La realización de un estudio del sueño requiere una preparación cuidadosa y un proceso sistemático para garantizar resultados precisos. Comprender cada paso ayudará al niño sentirse más cómodo durante la evaluación.
El proceso del estudio comienza típicamente en la tarde-noche. Un tecnólogo especializado coloca diversos sensores en el cuerpo del niño, incluyendo electrodos en el cuero cabelludo, rostro y extremidades. Estos sensores están conectados a equipos de monitorización mediante cables lo suficientemente largos para permitir sus movimientos naturales durante el sueño.
Durante su sueño, los técnicos monitorean continuamente sus funciones vitales, incluyendo ondas cerebrales, frecuencia cardíaca, movimientos oculares y niveles de oxígeno en sangre. Si necesita levantarse durante la noche, el personal estará disponible para asistirlo.
Posteriormente, los resultados son analizados por profesionales especializados que evalúan múltiples parámetros, incluyendo la eficiencia del sueño (que compara el tiempo total de sueño con el tiempo en cama), el índice de apnea-hipopnea (que mide la frecuencia de episodios de apnea) y el índice de desaturación de oxígeno (IDO), que permite identificar caídas significativas en los niveles de oxígeno durante el sueño, un indicador importante de problemas respiratorios nocturnos.
Aunque existen sistemas automáticos de análisis, cada estudio requiere una revisión manual detallada para garantizar un diagnóstico preciso.
Principales causas de los trastornos del sueño
Existen diversos trastornos del sueño, pero el insomnio sigue siendo el primer problema más prevalente de los trastornos del sueño en la infancia. Hoy te mencionaremos algunas de las principales causas:
1. Problemas para conciliar el sueño
El insomnio tiene muchas aristas y por lo general está asociado a malos hábitos de sueño. El momento del insomnio comienza alrededor de los siete y nueve años, por lo que es importante regular hábitos y costumbres de sueño durante esta etapa.
Los episodios de insomnio pueden aparecer y desaparecer, durando hasta 3 semanas (corto plazo) o ser duraderos (crónicos).
2. Problemas que alteran el ritmo circadiano
El ritmo o ciclo circadiano, que es el sueño y la vigilia, funciona con la oscuridad. Si un niño está expuesto a la luz de sus primeros celulares o videojuegos por mucho más tiempo del que debería, va a tener dificultades para mantener un horario constante de sueño y de vigilia.
Por lo cual, esta es la forma más frecuente de requerir un estudio del sueño: los trastornos del ritmo circadiano.
El sueño no es una situación de inercia. Dentro del ciclo circadiano existen varios ritmos ultradianos de menor duración que básicamente tienen que ver con la noche y hay un metabolismo importante que se da durante el sueño. Por ello, también es frecuente tanto en niños como en adultos, que el paciente que no duerme bien, tiende a subir de peso.
3. Problemas de tipo afectivo emotivo
Otra de las causas puede ser los problemas de tipo afectos emotivos, como la depresión y la ansiedad. Estos son manifestados por el subconsciente a través de las famosas parasomnias, un terror nocturno o una pesadilla.
Recomendaciones de buenos hábitos para dormir
Para mantener una buena salud del sueño y prevenir trastornos que requieran estudios especializados, es fundamental establecer hábitos saludables que favorezcan un descanso reparador.
Los pilares fundamentales para una buena higiene del sueño incluyen:
- Dormir por lo menos por encima de ocho horas (cuando se trata de niños).
- Mantener un horario constante de sueño, incluso los fines de semana.
- Crear un ambiente propicio con temperatura entre 18-20°C y mínima iluminación.
- Evitar dispositivos electrónicos al menos 2 horas antes de dormir
- No consumir comida tan copiosa, sobre todo en horas de la noche.
- Realizar ejercicio regular, pero no después de las 18:00 horas.
- Practicar técnicas de relajación antes de dormir.
Es especialmente importante exponer tu cuerpo a la luz natural durante al menos 30 minutos cada día, ya que esto ayuda a regular el ritmo circadiano. Recuerda que estas recomendaciones son preventivas y complementarias al diagnóstico y tratamiento profesional de los trastornos del sueño.
Unidad del Sueño en Clínica Stella Maris
Los avances en la medicina del sueño han revolucionado la forma en que se diagnostican los trastornos del sueño. Los métodos diagnósticos modernos ofrecen una precisión sin precedentes en la evaluación de sus patrones de sueño.
En la Clínica Stella Maris se comenzaron a hacer los primeros estudios del sueño en el Perú. Aquí realizamos estudios como polisomnografía, electrocardiograma nocturno en adultos y en niños, y estudios de epilepsia nocturna en adulto, niño y neonato.
Asimismo, se ha hecho una inversión muy importante para poder tener estos estudios que permitan el diagnóstico más temprano de la enfermedad y colocarnos así a la vanguardia de los estudios en neurofisiología nocturnos a nivel latinoamericano.
Ahora, no solo el equipo de máquinas es importante, sino también el personal técnico y tecnólogo que maneja los equipos. Por ello, se capacita al personal para que tenga una buena confianza, sobre todo con los niños.
Como has visto, los trastornos del sueño pueden afectar significativamente la calidad de vida de tu hijo, inclusive pueden aumentar el riesgo de desarrollar problemas cardíacos, pero los estudios del sueño ofrecen una solución científica y precisa para diagnosticarlos y tratarlos efectivamente.
Ten presente que el sueño es una función biológica importante que no debe pasar desapercibida, pues cada día aparecen nuevas fuertes asociaciones con enfermedades como problemas cardiovasculares, deterioro cognitivo, enfermedades degenerativas, demencia y trastornos afectivos emotivos, como ansiedad y depresión.
Si reconoces en tu niño alguno de los síntomas mencionados, te recomendamos reservar una cita en la especialidad de Neurología de Clínica Stella Maris para una evaluación profesional. ¡Los estudios del sueño representan una inversión valiosa para su salud y bienestar!





